Un año alrededor del mundo con la Canon EOS-1D Mark IV

El oso pardo: video FullHD

De regreso a España seguí utilizando la nueva cámara en todos mis encargos profesionales: un reportaje sobre el Parque Nacional de Aigüestortes y su entorno, otro sobre el río Garona en Francia… Y de pronto se presentó una oportunidad excepcional: la fortuita observación de un oso pardo salvaje en el Pirineo catalán me condujo a una vorágine de jornadas de trabajo, madrugones, horas de espera y miles de kilómetros recorridos entre el valle y mi ciudad, Barcelona.

Fueron varias semanas agotadoras pero que me llevaron a la realización de un inédito reportaje sobre el raramente fotografiado oso pardo de los Pirineos. El primer día, mientras hacía fotografías de una preciosa osa se me ocurrió que, dada la excepcionalidad de la observación, bien valía la pena hacer unos planos de video. Complementados luego con otras tomas del hábitat del oso, estas imágenes en movimiento tuvieron una enorme difusión en diversas televisiones y se convirtieron en mi primer montaje cinematográfico tras dieciocho años de inactividad en este campo.

La calidad del video FullHD 1080p de la EOS-1 es simplemente espectacular y por ello, junto a la 5D MkII es una cámara utilizada por algunos profesionales de la imagen en movimiento. La 1D-IV supera a la 5D-II en la calidad del video a elevadas sensibilidades y, además, ofrece la posibilidad de trabajar en cámara lenta a 50 imágenes/segundo.

Kenia: autoenfoque II

En septiembre, de nuevo regreso a la más pura fotografía de fauna: dos semanas en las reservas naturales de Kenia liderando un taller de fotografía de la naturaleza. Animales salvajes y acción sin límite. Durante una cacería de leones bajo la lluvia y en escasísimas condiciones de luz, de nuevo llevo la cámara al límite: muchas de las fotos son a 3.200 ISO y los resultados son increíbles. Cámara y objetivo acaban empapados sin consecuencias negativas. Cuando las imágenes resultan enfocadas, los archivos son magníficos. Sin embargo, el uso frecuente de las rápidas ráfagas y del autoenfoque Servo me hacen ver que ni esta ni ninguna de las cámaras que llevan mis compañeros de viaje (Canon 5D-II, 7D, 50D, Nikon D3, D300…), logra resolver siempre los retos que impone este tipo de fotografía.

Leona (Panthera leo) cazando bajo la lluvia, Kenia. Una fotografía obtenida en unas condiciones de luz imposibles hace tan sólo unos años: 1D MkIV a ISO 3200, 500 mm, 1/250 f:4.

Me enfado con la cámara debido a que en alguna ocasión obtengo fotos increíblemente desenfocadas en medio de una ráfaga enfocada. No soy un testador exhaustivo, me preocupa más crear imágenes que realizar minuciosos estudios de mis herramientas. Y por ello no voy a hacer series de centenares de fotografías de personas o coches corriendo para calcular porcentajes de éxito de su sistema AF. Simplemente trabajo con la cámara y valoro los resultados obtenidos. Con las aves en vuelo sobre un cielo azul parece que todo funciona a las mil maravillas. Cuando el ave u otro animal se mueve ante un fondo abigarrado la cámara se confunde en más ocasiones de las que encuentro lógico. ¿Estoy pidiéndole demasiado al sistema de enfoque automático o debo seguir jugando con las funciones personalizadas?

Tras la nota no positiva al 100%, un detalle interesante. En otras cámaras, cuando tienes seleccionado un punto de enfoque determinado (arriba a la izquierda, por ejemplo) al pasar a fotografiar en formato vertical sigue encendido el mismo punto que, ahora, ya no se corresponde con lo que nos interesa fotografiar, en este caso, abajo a la izquierda. En la 1D-IV puedes fijar un punto AF distinto en vertical y en horizontal para que el enfoque se realice en el punto de interés independientemente de que vayamos variando el encuadre.

, , ,

No comments yet.

Deja un comentario

Powered by WordPress. Designed by Woo Themes