Los horizontes del Pirineo aragonés en 101 panorámicas

Panorámica del Ibón de Plan.

Las fotos

Prácticamente todas las panorámicas están construidas juntando una fila de fotos verticales, lo que proporciona una resolución en vertical de más de 4.000 píxeles, más que suficiente para hacer ampliaciones de 60 cm. de alto, lo máximo que hacemos con nuestra impresora. Además esto simplifica mucho la toma de imágenes ya que no hay que llevar una rótula especial para varias filas.

Una vez con todo el equipo en el punto adecuado, cuando era posible hacía varias veces la misma panorámica ya que en los momentos «mágicos» la luz y consecuentemente la foto cambian mucho con unos pocos minutos de diferencia. En prácticamente todas las fotos realicé un “braketing” en la exposición. Al ser ángulos tan grandes, las diferencias de exposición podían llegar a ser importantes e imposible de restituir con la latitud de exposición de la cámara. Por ello, hacía las panorámicas con varias exposiciones y después una corrección tonal para conseguir un gran rango dinámico.

En todos los casos intenté captar un momento especial que es el llamado «reflejo alpino», un momento muy corto justo cuando el sol ya se ha puesto, o aún no ha salido, en el que hay una luz muy bonita sin sombras duras. Cuando hay nieve, normalmente no es necesario hacer grandes correcciones de exposición ya que la medición es la misma en las montañas que en el cielo, donde se empieza a dibujar la sombra de la tierra.

Picos de Bisaurín y Agüerri, en el centro, fotografiados desde la Sierra de las Cutas a diferentes horas de la tarde del 5 de febrero de 2008.

No hay que usar en este tipo de panorámicas nuestro querido filtro polarizador ya que puede dar problemas en el montaje, con la única excepción de cuando se usan grandes teleobjetivos para captar una panorámica lejana y el ángulo que captamos es muy estrecho. Tampoco uso filtros degradados. Prefiero hacer varias exposiciones y aplicar una máscara en Photoshop.

El equipo

En un proyecto así, en el que se busca obtener la máxima calidad posible, una buena elección del equipo fotográfico es fundamental. A pesar de que el peso es un problema cuando hay que realizar aproximaciones largas, decidimos optar por un equipo profesional (Nikon D3 y D2x) que nos garantizara la mejor calidad y, sobre todo, fiabilidad: las condiciones meteorológicas no siempre son perfectas y, especialmente en invierno, que es cuando se han hecho muchas de las fotografías, el frío es un problema serio. Algunas de las fotografías se hicieron después de largas esperas a temperaturas muy por debajo de cero. Las ópticas empleadas fueron muy variadas, principalmente los Nikkor 28-70 f/2.8 y 70-200 f/2.8. En algunos casos también usamos el 14-24 f/2.8 o el 200-400 f/4.

Un elemento fundamental es el soporte. Aquí también hubo que sacrificarse un poco y subir más peso para llevar un trípode de fibra de carbono Gitzo de la serie 5.

Para poder capturar las panorámicas sin tener ningún problema con el punto nodal, utilizamos una rótula de bola y un adaptador para panorámicas de RRS.

, , , ,

No comments yet.

Deja un comentario

Powered by WordPress. Designed by Woo Themes