Reportaje relámpago de la erupción volcánica en un glaciar islandés

La naturaleza proporciona fenómenos tan espectaculares y aterradores como inesperados y efímeros. Poder llegar a captarlos de una forma documental y también creativa es uno de los mayores deseos de muchos fotógrafos. Islandia está proporcionado estas oportunidades: volcanes que entran en irrupción de forma sucesiva bajo los enormes glaciares del interior de la isla, ríos de lava y cascotes incandescentes que se deslizan sobre el hielo. Iñaki Relanzón ha efectuado un viaje relámpago a Islandia para realizar un reportaje del fenómeno gracias al conocimiento que tiene de aquellas tierras, un paisaje en creación permanente.

De repente sentí todo el cansancio producido por la tensión y la adrenalina. Durante horas no me había dado cuenta, pero no había reparado en comer ni beber, sólo en disparar mi cámara. Ahora, lo que inundaba mi memoria era el color rojo encendido de la lava estallando e iluminándolo todo, y el rugido incesante del nuevo cráter como el de un inmenso estómago vacío que ponía los pelos de punta.

Donde diez días antes sólo había nieve y hielo, ahora se deslizaba un nuevo campo de lava negra, todavía humeante, similar a los que, con miles de años de antigüedad, ocupan bastas extensiones en Islandia. Pero este nuevo paisaje todavía no puede formar parte de los mapas topográficos, y eso qué la primera erupción, acaecida dos semanas antes, ya se había apagado: una segunda seguía escupiendo lava a cien metros de altura. Los topógrafos tendrán que esperar.

Erupciones recientes en Islandia

Islandia está situada en plena fisura tectónica que separa la placa euroasiática de la norteamericana. Por ese motivo, el vulcanismo está estrechamente asociado a esta isla. Los paisajes volcánicos son omnipresentes y, de hecho, el interior isleño es un desierto inmenso de campos de lava. Algunos de los volcanes más activos del planeta se encuentran aquí, y periódicamente hay erupciones, algunas de las cuales, devastadoras.

Una avioneta sobrevuela el cráter del volcán con la intención de obtener fotografías aéreas. Foto: Iñaki Relanzón.

En 1973, la erupción inesperada de un volcán presuntamente extinguido, arrasó la isla de Heimaey, la mayor del archipiélago de las Vestman, al sur de la isla principal. Durante 6 meses la lava fluyó y los 5.000 habitantes de la isla abandonaron sus hogares. Cuando regresaron medio año más tarde, la superficie de Himaey había crecido un 50 por ciento.

Más reciente fue la espectacular erupción del volcán Grimsvotn en 1996. Situado en el centro del mayor glaciar europeo, el Vatnajokull. La erupción fue de tipo estromboliano, con explosiones violentas pero sin coladas de lava. La erupción disparó todas las alarmas por una posible inundación del sur de Islandia, debido a la combinación de las altas temperaturas del volcán y el hielo del glaciar. Meses después, cuando todo se había calmado, una enorme cantidad de agua bajó repentinamente, destruyendo granjas, carreteras y puentes.

Durante el crepúsculo la lava incandescente se puede fotografiar mejor, en una mezcla de belleza y dramatismo. Foto: Iñaki Relanzón.

La decisión

Nunca durante mis 6 viajes anteriores a esta preciosa isla había tenido la oportunidad de ver ni de fotografiar un volcán activo. Cuando me llegaron las primeras noticias de la erupción volcánica en la zona del glaciar Eyjafjallajökull (sí, sí, ya sé; el nombre es impronunciable), evalué las posibilidades de hacer un reportaje rápido. Uno de los factores a tener en cuenta era que Islandia es un país caro, y éste trabajo no era un encargo de nadie; decidí que este punto no era un impedimento. A pesar de tener que alquilar motos de nieve, vehículos especiales y avionetas para realizar las tomas aéreas, pensé que ya vendería el reportaje con posterioridad. Debía resolver mi agenda con rapidez, ya que tres semanas más tarde debía partir hacia Madagascar por un lapso de dos meses; me tocaría trabajar el doble para poder marcharme.

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