El pasado 2 de junio, Hugo van Lawick, pionero fotógrafo y cineasta especializado en documentar la vida de la fauna africana, murió en Tanzania a los 65 años de edad.
Este barón holandés nació en 1937 y se educó en Inglaterra. En 1959, a los veintidós años de edad, dejó Europa y su familia para irse a fotografiar los animales salvajes de Tanzania. En ese país africano entabló amistad con la luego célebre primatóloga Jane Goodall, que se encontraba en la Gombe Forest Preserve iniciando su revolucionario estudio sobre la vida de los chimpancés. Viviendo durante años en un campamento en la selva, Hugo fotografió y filmó la vida de tres generaciones de aquellos chimpancés, lo que dio lugar a su película People of the Forest. En 1964 se casó con Jane y tuvieron un hijo. Las imágenes logradas por Van Lawick de los chimpancés fabricando y usando herramientas y de aquella joven mujer estudiándolos en la selva africana, dieron la vuelta al mundo, cautivando a millones de espectadores. Y también sirvieron para convencer a los científicos más recalcitrantes sobre los sorprendentes descubrimientos de Goodall, que echaban por el suelo la tradicional definición de que lo que diferencia al hombre de los animales salvajes era la capacidad para el uso de herramientas.
Aunque durante años realizó fotografías y publicó algunos libros como Savage Paradise: the predators of Serengeti y Solo: The story of an African Wild Dog, con el tiempo Hugo Van Lawick fue orientándose más y más hacia la realización de documentales para televisión. Además, también hizo algunas películas en cine de 35 mm, como The Leopard son y Serengeti Symphony.
Al fin las vidas de Jane y Hugo tomaron rumbos distintos y se divorciaron. Él fundó el campamento Ndutu en el Serengeti, desde donde enseñó sus técnicas y habilidades a buen número de los cámaras de vida salvaje actuales. Con sus trabajos Hugo van Lawick ganó nada menos que ocho premios Emmy. En 1992 fue galardonado con la Orden del Arca Dorada (uno de los premios más importantes en el mundo de la conservación), que le fue entregada por el príncipe Bernhard de Holanda, fundador del WWF.
En 1998, enfermo y fatigado, desmontó aquel campamento, aunque siguió trabajando en la realización de documentales. Van Lawick murió en Dar es Salaam debido a un cáncer. Pero sus imágenes de la chimpancé Fifi y del resto de los miembros de aquella familia de primates de Gombe, permanecerán en la memoria de todos los amantes de la naturaleza.
Su familia ha preparado una página web (
van Lawick On Line) donde es posible dejar un comentario de pésame y reconocimiento a este pionero de la fotografía de la naturaleza.
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