El fotógrafo sueco Staffan Widstrand es el “alma mater” de Wild Wonders Of Europe, el mayor trabajo colectivo sobre la naturaleza europea jamás realizado. Al finalizar una de las misiones que tenía asignadas, lograr imágenes impactantes de los pígaros europeos en los fiordos de Noruega, Widstrand respondió a las preguntas de Fotonatura.
¿Cuál es el principal objetivo del proyecto Wild Wonders of Europe?
Es revelar la increíble riqueza y variedad de nuestro propio patrimonio natural a los 700 millones de europeos y al mundo entero. Y explicar la cantidad de cosas buenas que nos rodean todavía. Y que todo ello puede continuar así si lo cuidamos de cara al futuro. También queremos explicar el casi desconocido regreso de especies de la vida salvaje en grandes partes de Europa. Y queremos hacer que los europeos se comprometan emocionalmente con las maravillas naturales del continente.
Creemos que, para estar a favor de la conservación, la gente necesita 1) conocer que la naturaleza existe y 2) tener un poderoso deseo de hacerlo.
¿Cuánto tiempo habéis estado pensando en el proyecto?
La idea tomó forma en noviembre de 2005, cuando se constituyó la Liga Internacional de Fotógrafos por la Conservación, y después pasaron dos años y medio para hacerla realidad. Finalmente lanzamos el “Gran Reto Salvaje” el 8 de mayo pasado.
¿Qué tipo de dificultades habéis encontrado en el camino?
Por supuesto, el principal obstáculo ha sido poder garantizar suficientes fondos para semejante proyecto épico. Se trata del mayor proyecto de fotografía de naturaleza que se haya puesto en marcha nunca en el mundo. Posiblemente también el mayor proyecto de fotografía desarrollado en Europa. Todavía estamos trabajando la financiación, pero ya hemos asegurado los fondos mínimos para llevar a cabo las casi 100 misiones, por 57 fotógrafos en 44 países de Europa.
Pero para realizar mejor el trabajo, todavía necesitamos mucho más. Estamos trabajando duramente para captar nuevos contribuyentes, y por descontado estamos encantados de poder recibir sugerencias vuestras.
¿Y qué decir del nombre, Wild Wonders of Europe?
Queremos ensalzar lo salvaje. No solamente los grandes espacios naturales, sino todo lo salvaje. También las plantas silvestres, los pajarillos del jardín y la ardilla del patio trasero. Creemos que su existencia (la de plantas, pájaros y resto de animales salvajes) es necesaria para los humanos, que encuentran en las criaturas silvestres un motivo de alegría para su propia existencia.
También entendemos que tenemos un patrimonio natural compartido y que todos los europeos necesitamos verlo así. No es solo un tema para España, Suecia o Serbia; es un patrimonio antiguo, que constituye la base que se encuentra en todas las culturas europeas.