“Paparazis” en el monte
Las soluciones tecnológicas disponibles hoy en día responden a los requerimientos más diversos. Con mamíferos marinos, que pasan gran parte de su vida buceando, se usa mucho el TDR (Time Deep Recorder). Se trata de un minúsculo dispositivo electrónico que mide la presión bajo el agua, lo que permite calcular la profundidad y duración de las inmersiones del animal.
Gracias al TDR se han obtenido muchos datos nuevos sobre el comportamiento de la foca monje. El aparato se coloca con una cinta en el tobillo del animal. La información que registra ha servido para diseñar una serie de medidas de conservación en la principal colonia mundial de esta especie en peligro de extinción, conformada por varias cuevas litorales de la península norteafricana de Cabo Blanco, donde viven más de 150 ejemplares.
En mamíferos terrestres, asistimos al auge del trampeo fotográfico, muy utilizado actualmente no sólo para censar poblaciones sino también para obtener incluso identificaciones visuales de ejemplares concretos. Esta técnica ha levantado grandes expectativas por su aplicación a especies amenazadas. Un caso muy reciente es el del tigre.
A mediados de febrero, se conocieron los datos oficiales de su último censo en la India, realizado entre 2006 y 2007. La cifra resultante era inferior a los dos mil ejemplares, cuando en el conteo anterior, hecho en 2002, se estimaron más de tres mil. Según los expertos, los datos antiguos estaban inflados, mientras que los nuevos, extraídos con el apoyo de nuevas tecnologías como cámaras fotográficas que se disparan automáticamente cuando el animal entra en su campo visual, aportaban mayor precisión y fiabilidad.