Viajar a África para la mayoría de nosotros significa poder ver y fotografiar una gran cantidad de fauna fácilmente. Es una apuesta segura. Cuando al amanecer los parques nacionales abren sus puertas, comienza el frenesí y siempre nos falta tiempo hasta que se cierran al atardecer. Eso sí, habitualmente desde el interior de un vehículo, pues ése es el precio que hay que pagar para poder aproximarse a los animales en estado salvaje.
De Hoop Vlei —donde vlei significa laguna temporal en lengua afrikáner— es parte de la reserva natural De Hoop, situada en la región del Overberg, que engloba la costa sur de Suráfrica. Sus casi 36.000 hectáreas están cubiertas principalmente por fynbos, una rica formación vegetal constituida por unas 1.5000 especies de plantas que toma su nombre de un término afrikáner que significa “vegetación arbustiva baja” y que domina la región del Cabo. Además de fynbos, también nos encontramos dunas de arena blanca y una zona montañosa que alberga la única colonia reproductora de buitre del Cabo en toda el área de Western Cape. Además de la laguna temporal, el humedal incluye un lago costero de 16 km de largo, bloqueado por dunas, otorgándole una gran riqueza ornitológica. La zona marina protegida, una de las más extensas de África, es un santuario donde cría la ballena franca meridional.
Ninguna de las 86 especies de mamíferos de la reserva es peligrosa para el ser humano y eso nos da total libertad de movimiento. Aquí no hay horarios ni barreras, por lo que podemos sentir toda la inmensidad, pasear, sentarnos en lo alto de una duna y esperar la puesta de sol sobre el océano índico…
Las siluetas que se perfilan en la imagen son de grullas del paraíso (Anthropoides paradisea), también conocidas como grullas de Stanley, ave nacional de Suráfrica.
Cámara Nikon F90x, objetivo Nikkor AF 300 mm f/4, Velvia 50, trípode.
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