“Bad weather is good weather”
John Shaw
Hace ya algún tiempo, me llamó la atención una frase de John Shaw en uno de sus magníficos libros que decía “el mal tiempo es buen tiempo”. Cuando empezamos a hacer fotos, con frecuencia buscamos los días de buen tiempo, soleados y despejados, sin darnos cuenta que muchas de las mejores oportunidades para hacer fotografías se presentan en días con condiciones climatológicas menos benignas. En invierno las temperaturas bajan con frecuencia de cero grados y el frío quita a muchos las ganas de salir al campo. Sin embargo, esas bajas temperaturas hacen que el agua se hiele y surjan así múltiples posibilidades, ofreciendo uno de los grandes atractivos de esta estación del año.
En primer lugar habría que hablar de la nieve, una forma de hielo muy valorada y buscada por los fotógrafos y amantes de la naturaleza. Sin embargo, en esta ocasión trataremos sobre la fotografía de otras formas de hielo, en general menos apreciadas pero para mí también muy interesantes: la escarcha y el agua congelada que se forma en manantiales, fuentes, cascadas, ríos, lagunas, etc.
Dónde fotografiar hielo
En España son las zonas de alta montaña las que ofrecen más posibilidades para la fotografía de hielo. Sin embargo, andar en invierno por estos lugares con frecuencia requiere una preparación y un equipo (crampones, raquetas, etc.) que poca gente posee. Yo tampoco. En realidad voy a comentar mi experiencia con la fotografía de hielo en lugares menos extremos, a los cuales casi todos tenemos acceso sin necesidad de desplazarnos mucho desde nuestros lugares de residencia. Campos y ramas con escarcha, charcas con el agua congelada, hojas atrapadas en el hielo o cascadas salpicadas de carámbanos, son escenas que seguramente muchos de vosotros habéis visto alguna vez. Preparándose bien contra el frío se puede disfrutar de la fotografía de hielo sin necesidad de exponerse a los riesgos y los rigores de la alta montaña.
Un equipo para el frío
Ante todo, al hablar del equipo para fotografiar hielo hay que distinguir entre el equipo fotográfico y el equipo de abrigo. Respecto al equipo fotográfico, quizá lo más imprescindible sea un objetivo macro para poder fotografiar los detalles de las formas y texturas del hielo, a veces realmente sorprendentes. Sin embargo, también nos van a ser muy útiles los teleobjetivos (a veces combinados con tubos de extensión), ya que en muchas ocasiones no podremos acercarnos al hielo todo lo que quisiéramos (por ejemplo, si estamos fotografiando ríos o cascadas heladas a las que es peligroso acercarse); con ellos podremos obtener detalles desde más lejos. Los grandes angulares también tienen su lugar en la fotografía del hielo, permitiéndonos captar imágenes generales de paisajes helados o enmarcar aquellos detalles cercanos que más nos llamen la atención en un entorno invernal.
El trípode es otro elemento fundamental, como en casi todo tipo de fotografías. En este caso es muy importante que las patas se puedan abrir hasta la horizontal independientemente unas de otras, para poder situar la cámara cerca del suelo o en otras posiciones no habituales (taludes, bordes de estanques, etc.) y poder obtener detalles cercanos del hielo. Hay que tener en cuenta que no siempre vamos a poder situar la cámara a nuestro gusto; a veces es imposible colocar la cámara sobre el trípode en el lugar que queremos (porque el hielo nos impide movernos con seguridad o porque está situado en lugares poco accesibles) y tendremos que hacer la foto desde más lejos. En este sentido la fotografía digital supone una gran ventaja, ya que hasta cierto grado podremos recortar la imagen posteriormente en el ordenador para obtener el encuadre que buscábamos.
También es aconsejable llevar con nosotros un filtro polarizador, para poder eliminar, si nos interesa, los reflejos que se producen en el hielo. Es sorprendente lo que puede llegar a cambiar, por ejemplo, una imagen de una charca congelada con y sin polarizador.
Por último, es fundamental llevar al menos una batería de repuesto, pues con el frío se descargan muy rápidamente.