Rumbo al norte
De nuevo partimos hacia el norte y la ruta nos deparó un macho de lagópodo escandinavo (Lagopus lagopus), al que tuvimos serias dificultades para fotografiar, pero no precisamente por su carácter esquivo, sino porque su celo lo llevaba a echársenos prácticamente encima, cuando no a atacarnos. La solución fue que cada uno lidiara con él por turnos, para que los otros dos pudiéramos fotografiarlo. Otras especies que aportó la incesante búsqueda de Harry fueron cisne cantor (Cygnus cygnus), en forma de una bien avenida pareja con su prole, somormujo cuellirrojo (Podiceps grisigena), que sólo en muy contadas ocasiones alcanza nuestras latitudes en invierno, y el raro carbonero lapón (Parus cinctus), cuya área de cría europea se circunscribe a la península escandinava y norte de Rusia.
En Kuusamo visitamos el parque natural de Oulanka, justo al sur del círculo polar ártico, realizando un corto recorrido por la ruta de Karhunkierros, que nos llevó hasta los espectaculares rápidos de Kiutaköngäs, y en Vatavaara, sus 491 metros sobre el nivel de mar nos permitieron por fin disfrutar de una buena panorámica del paisaje finlandés. Allí también tuvimos ocasión de fotografiar el esquivo arrendajo funesto (Perisoreus infaustus), singular córvido de aquellas latitudes.
A estas alturas del relato quizá algún lector se pregunte qué pasa con el paisaje finlandés, al que acabo de aludir. Bueno, aunque la finalidad básica de nuestro viaje era la de observar y fotografiar la fauna del país, no por ello fuimos completamente ajenos a él. Sin embargo debo reconocer que sólo dedicamos momentos muy puntuales a su fotografía. Por un lado, la distancia entre los lugares en los que se localizaban las diversas especies era generalmente muy grande y el tiempo disponible escaso, y, por otro, la sucesión ininterrumpida de árboles a ambos lados de la carretera en un terreno tan llano, sobre todo en la parte oriental de la región, no propiciaba la visualización de encuadres interesantes. Literalmente, los árboles impedían ver el bosque. Además la época, últimos días de primavera, reducía la gama cromática, durante la mayor parte del día, a unos pocos matices de verde en la vegetación y azul en cielos y lagos. Las últimas y primeras horas, sin embargo, aportaban una calidez que se agradecía y nos animó en alguna ocasión a cambiar teleobjetivos por gran angulares. Escribo, naturalmente, desde el punto de vista de un fotógrafo, porque la placidez del ambiente es siempre máxima, sobre todo a la orilla de cualquier lago, e invita, obviemos los mosquitos, a una recomendable relajación. E insisto en la época, porque seguramente en otra estación el panorama no sea tan monótono e imagino las manchas de amarillos, ocres y rojos salpicando tanto verdor. En la parte oriental el panorama se transforma radicalmente, ya que el paisaje se hace más agreste y consecuentemente variado, imponente en ocasiones, y aquí los paisajistas encontrarán sobrados motivos para no pasar tantas horas acechando osos.
El regreso a Oulu nos llevó hasta las orillas del lago Oulujärvi. Establecimos nuestra base en Saraisniemei, y durante un par de días recorrimos su entorno, permitiéndonos descubrir una colonia de charranes árticos (Sterna arctica) que criaban en un pequeño puerto, totalmente ajenos a las idas y venidas de las embarcaciones que abrigaba, y cuyas evoluciones nos depararon bellos lances fotográficos en las últimas horas del día.
Durante nuestra estancia allí, un amigo de Harry le informó de que en el jardín de su casa criaba un torcecuello (Jynx torquilla) y amablemente, característica común a todos los finlandeses con quienes tratamos, nos permitió acceder a él para fotografiarlo, aunque tuvimos que usar otra vez el reproductor MP3 de nuestro guía para conseguirlo.
De nuevo en Oulu, todavía dispusimos de un día para recorrer su entorno y hacer algo de paisaje. Por cierto, observamos que en Finlandia, por lo menos en las zonas que recorrimos, no hay diferencia aparente entre los parques naturales y las áreas que los rodean, al contrario de lo que sucede en nuestro país, en el que aquéllos semejan a veces auténticas islas en un paisaje degradado. Harry nos comentó que la diferencia estriba simplemente en que en las áreas protegidas no se realizan talas.
La privilegiada información de que disponía Harry también nos permitió fotografiar las evoluciones de una pareja de aguja colinegra (Limosa limosa) en su área de cría, y para mí constituyó una novedad poder verlas posadas en la cúspide de los pinos. No quisimos abandonar el país sin realizar otra incursión en el territorio del mochuelo chico y quizás poder plasmarlo con mejor luz, aunque ya en el tupido bosque aquélla resultó ser igual de escasa que en la ocasión anterior. Pero el descubrimiento de un joven mochuelo colmó nuestras expectativas. Viendo aquellos enormes ojos de salteador enmascarado que te miraban ya con un atisbo de desafío, no nos quedó duda. Diez días no bastan. Habrá que volver. Porque, ¿quién se acuerda de los mosquitos?
MÁS INFORMACIÓN
Más información en Internet
Finnature Ltd.: Agencia finlandesa especializada en observación y fotografía de fauna.
Finnair: Compañía aérea finlandesa.
Hotelli Vihiluoto: Hotel situado a cinco minutos del aeropuerto y a diez del centro de Oulu.
Wild Brown Bear: Alojamiento y hides para fotografiar el oso pardo en Kuhmo.
Martinselkosen Eräkeskus: Centro de fauna salvaje en Kaimuu, que ofrece alojamiento y hides para fotografiar distintas especies en libertad.
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