Sugerencias fotográficas
El caminar toda la jornada rodeados de naturaleza nos permite captar todas las luces del día y, actuando con rapidez, los distintos fenómenos meteorológicos que presenciemos. Muchas veces son las condiciones más adversas, como el viento, la niebla, la nieve o la tormenta, las que nos brindan las mejores posibilidades.
En situaciones de viento, además de intentar fotografiar a velocidades altas para congelar los elementos, podemos obtener atractivas imágenes incluyendo en el encuadre elementos inmóviles junto a otros muy movidos, realizando una exposición lo más larga posible. Así conseguiremos imágenes muy dinámicas.
Si es la lluvia la que nos sorprende, podemos conseguir curiosos efectos disparando a velocidades superiores a 1/250 de segundo, de forma que las gotas aparecerán como pequeñas líneas en nuestra toma. Pero si queremos fotografiar detalles pasada la tormenta, mejor montar el trípode y disparar a una velocidad lenta que utilizar el flash, ya que con las gotas de agua pueden aparecer brillos imposibles de controlar.
En días de sol resulta complicado fotografiar paisaje con nieve que incluya elementos oscuros como algunos tipos de árboles, pues para que la nieve quede bien expuesta, los árboles saldrán negros en lugar de verdes. En días nublados obtendremos mejores resultados, basta con medir puntualmente la nieve y sobreexponer un diafragma y medio.
Con buen tiempo, las zonas de alta montaña se tiñen con una fuerte dominante azul que es conveniente corregir con un filtro cálido 81A, en el caso de tener equipo analógico, o fijando 6.000 ºK en la temperatura de color manual, en caso de equipo digital. Según nuestra posición con el sol (a 90º se obtienen los mejores resultados), puede ser buena idea polarizar y, si disponemos de un polarizador cálido, será la mejor ocasión para utilizarlo.
Siempre es conveniente estar muy atentos a los cielos, ya que en ocasiones encontramos originales nubes que nos ayudan a obtener espectaculares composiciones. Podemos resaltarlas aún más haciendo uso del mencionado filtro polarizador. Si es al contrario, si el cielo está nublado o blanquecino, un filtro degradado neutro nos puede ayudar a mejorarlo. Las nubes de tormenta adquieren un aspecto mucho más amenazador. En caso de que el cielo no tenga ningún tipo de textura, puede ser aconsejable no incluirlo en el encuadre.
Las luces crepusculares nos brindan hermosas posibilidades. Mientras el sol esté oculto es aconsejable apuntar nuestra cámara hacia él. Cuando por fin salga, resulta interesante girarnos 180º en busca del paisaje que recibe los primeros rayos de luz. Si queremos sacar detalle en la tierra sin quemar los cielos, de nuevo utilizaremos el filtro degradado neutro. Con un horizonte despejado de elementos, como el que nos proporciona un mar de nubes, un filtro degradado invertido nos resultará muy útil en el momento en que el sol esté sobre la línea del horizonte. Este filtro tiene la particularidad de que la zona más oscura del degradado parte de la mitad de la lente y se aclara hacia el extremo, por lo que resulta especialmente indicado para salidas y puestas de sol sobre el mar.
Para sacar el máximo partido a los contraluces rojos, deberemos medir en una zona de luz media del cielo. Los contraluces toleran un cierto grado de subexposición. Además, proporcionan ocasiones ideales para practicar el open flash, técnica en la que utilizamos la medición que nos da el contraluz y disparamos el flash para iluminar algún objeto cercano e interesante que queramos destacar del encuadre. Esta técnica la podemos utilizar igualmente durante el día, sólo que deberemos subexponer el flash entre 1 y 1’5 diafragmas para obtener una luz de relleno que, además de dar detalle, intensifique los colores.
Pero, una vez que el sol se ha ido, podemos seguir trabajando, haciendo fotografías nocturnas de larga exposición. Después de todo, estamos durmiendo en pleno escenario y nos cuesta muy poco colocar la cámara antes de que anochezca, preparar el encuadre y, ya en la oscuridad de la noche, salir en busca de las estrellas.
Durante el día, hay muchos motivos, distintos del gran paisaje, en los que encontrar inspiración. Por ejemplo, los reflejos en los lagos con luces especiales o los arroyos de montaña, riachuelos y cascadas, en los que podremos jugar con las texturas del agua según la velocidad de la exposición. Si optamos por una muy lenta, utilizando un filtro de densidad neutra si es necesario, deberemos poner especial cuidado en vigilar que el trípode esté lo suficientemente estable.
No hay que olvidar que nuestras imágenes están ilustrando una ruta de senderismo, por lo que deberíamos incluir a gente caminando en algunas de las fotos, integrándolos en el paisaje.
Dada la limitación en el número de carretes, hay que intentar economizar el número de fotos al máximo por lo que, además de pensar muy bien el encuadre, la exposición debe ajustarse de forma precisa.
Finalmente, es necesario extremar los cuidados a la hora de manejar el equipo, porque tanto nuestras manos como el material estarán permanentemente cubiertos de polvo, tierra, etc. Se trata de evitar el contacto con lentes y filtros y, cada noche, tras lavar nuestras manos, hacer un repaso y limpieza de todos los elementos que hayamos utilizado.
Consideraciones finales
Fotografiar en el senderismo de largo recorrido conlleva algunas limitaciones, pero tiene una ventaja que lo compensa todo: el vivir de forma auténtica lo que estás fotografiando.
Además, ir a pie es una forma estupenda de viajar, ya que la baja velocidad te permite no perderte prácticamente nada. El escenario, los actores, todo lo tienes frente a ti las 24 horas del día. Sólo necesitas seleccionar las imágenes que quieres llevarte contigo, y tomarlas.
Pero me quedo sobre todo con la intensidad de las sensaciones, con lo que se te abre dentro cuando día tras día vas recorriendo valles, cruzando montañas... Llegas por fin a un collado, más especial que los otros, y por fin alcanzas a ver la maravilla que te espera al otro lado, ésa que, de alguna forma, estabas buscando.
Finalmente, conviene no olvidar que la naturaleza es frágil y que, ante todo, debemos respetarla. Ninguna foto justifica el atentar contra ella, aunque sea a muy pequeña escala. Extremando nuestros cuidados permitiremos que todos podamos seguir disfrutando de este tipo de actividades durante mucho tiempo. Por tanto, se debe evitar cualquier acción que conlleve un impacto medioambiental, por mínimo que sea, ya que el preservar la naturaleza es tarea de todos, sin excepción.
MÁS INFORMACIÓN
Información en la web
Accesorios fotográficos:
Kinesis: Mochilas, bolsas y fundas para el equipo fotográfico.
Refugios ultraligeros:
Tarptent:Empresa especializada en la construcción de tarps.
Six Moon Designs: Tarps y mochilas ligeras.
Sacos ligeros:
Feathered Friends: Sacos, ropa y accesorios de pluma de una empresa radicada en Seattle.
Nunatak Gear: Sacos, ropa y accesorios, también basada en Seattle.
Material ultraligero (en general):
GoLite: Ropa, tiendas, mochilas, sacos, accesorios para diversos deportes.
Backpacking Light: Especialistas en artículos de pluma, su catálogo incluye ropa, refugios, mochilas, accesorios e incluso material de ocasión.
Gossamer Gear: Igualmente especialistas en artículos de pluma, ofrecen ropa, refugios, mochilas, accesorios, libros y DVD.
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