El compromiso equipo-peso-tiempo
Aunar la fotografía y el senderismo de largo recorrido nos obliga a llegar a un compromiso entre los tres puntos que son clave y, a la vez, encontrados de las dos actividades: el equipo que necesitaremos, el peso que podremos cargar y el tiempo que dedicaremos a una y otra actividad.
Para que nuestra ruta resulte realmente un viaje a pie y avancemos convenientemente, deberíamos plantearnos jornadas de entre 15 y 25 kilómetros, según el terreno y su dificultad. Esto nos lleva a que el tiempo del que disponemos para fotografiar se convierta en oro. Por tanto, para que este compromiso funcione, deberemos ser muy selectivos a la hora de plantearnos una toma.
Partiendo de que nuestro equipo de montaña es ya el más ligero posible, el equipo fotográfico que llevaremos debe ser el estrictamente indispensable, para poder así alcanzar nuestros objetivos de tiempos y de distancias.
El equipo de montaña
Para reducir nuestro equipo a lo esencial, debemos hacer un buen análisis de las necesidades, y aprovechar las múltiples posibilidades de reducción de peso sin disminución de prestaciones. Y es el sentido común el que siempre debe guiar nuestras decisiones. A modo de guía genérica, para un recorrido de varios días por sendero, éste podría ser el conjunto de elementos esenciales:
- Refugio: Puede ser una tienda de campaña, una funda de vivac, una lona impermeable, incluso una lámina de plástico o un poncho. Existen soluciones ultraligeras muy recomendables, en las que el peso por persona apenas supera el medio kilo y ofrecen un espacio amplio y seguro. Por ejemplo, los llamados tarps, lonas de materiales muy ligeros como el silnylon, preformadas para izarlas utilizando bastones de senderismo o incluso árboles o ramas, según el modelo. Pero la verdadera clave para estar cómodo y seguro está en hacer un buen uso del refugio, montándolo de forma correcta y en lugares resguardados y bien drenados.
- Saco de dormir: Es recomendable que estén rellenos de pluma, ya que es mejor aislante que la fibra sintética y dura mucho más. Además, el tejido del saco conviene que sea ligero y transpirable, de algún nylon antidesgarro, como el Pertex. Existen fabricantes que ofrecen sacos ultraligeros, muchas veces incluso confeccionados a medida, que vale la pena tener en cuenta a la hora de ahorrar peso sin perder confort.
- Comida y agua: La comida deshidratada o liofilizada es una estupenda opción para ahorrar peso y estar bien alimentados. En la planificación de la ruta habremos visto los lugares donde obtener agua y, en función de ello, velaremos para que nunca nos falte. Utilizando un filtro o pastillas podremos beber de ríos y lagos sin ningún problema.
- Hornillo y combustible: Los hornillos de gas son, en general, la mejor opción. Pero cuando nos movamos por países en que no sea posible comprar gas, los hornillos de alcohol nos sacarán del apuro.
- Ropa: Vestir en capas es la mejor manera de obtener máxima funcionalidad y mínimo peso, debiendo ser capaces con este sistema de afrontar tanto el frío, como el calor, como la lluvia. Es conveniente que sea de materiales de secado rápido, además de ligera. Ya hay muchas marcas comerciales que ofrecen prendas del tipo ultraligeras y otras, menos conocidas, a las que se puede acceder a través de Internet.
- Mapa
- Brújula
- Iluminación
- Botiquín
Lo que debemos procurar, y esto se aplica exactamente igual al material fotográfico, es hacer un planteamiento global en el que todo forma parte de un equipo y, por tanto, va a trabajar en conjunto. Debemos maximizar la modularidad y multifuncionalidad de cada elemento, de forma que simplifique y aligere nuestra mochila sin perder funcionalidad.