Las ventajas de una compacta digital
La fotografía submarina ha recibido un soplo de aire fresco y alternativo con la llegada de los equipos digitales que permiten sobrepasar el fatídico límite de las 36-38 fotos por inmersión. Ahora existe la posibilidad de realizar más de 500 imágenes en una o varias inmersiones sin necesidad de abrir la carcasa. El número de tomas depende de la resolución de la cámara, del formato de archivo elegido para trabajar, de la capacidad de la tarjeta y de los ajustes seleccionados. Yo suelo guardar las imágenes en JPG, salvo alguna toma especial en RAW, muy ocasionalmente, por lo que habitualmente trabajo con tarjetas de 1 ó 2 Gb. Además, los equipos digitales (compactos o réflex) permiten ajustar la sensibilidad en cada toma y adaptar así la exposición a nuestro criterio con respecto a la luz natural. Asimismo podemos personalizar balances de blancos o bien utilizar los diferentes balances de la cámara. Pero, sobre todo, la revolución digital ha traído consigo una inmediatez en la comprobación de los resultados que es lo que ha popularizado su uso.
Por un precio inferior a 600 euros podemos adquirir una cámara compacta digital por encima de los 6,3 mp y su carcasa correspondiente. Las ventajas que podremos obtener con un equipo de este tipo son:
- Reducción muy considerable de peso y volumen del equipo. Por ello resultan más manejables.
- Precios muy asequibles.
- Gran versatilidad del equipo, ya que la cámara está equipada con un zoom y a muchas carcasas se les puede acoplar bajo el agua una lente conversora de ámbito angular que nos permite fotografiar hasta con un 16 mm. El macro de estas cámaras suele enfocar a menos de 10 cm del sujeto.
- La pantalla de visualización a tiempo real permite comprobar el encuadre antes de hacer la toma de forma muy cómoda. La incomodidad de los equipos convencionales radica en tener que pegar la gafa de buceo al ocular de la carcasa para tratar de ver a través del ocular de la cámara. Con la compacta digital se trabaja con mayor comodidad, sobre todo en grietas y cuevas pequeñas en las que entra la cámara mientras que nuestra cabeza queda fuera a varios palmos de la misma ya que la pantalla nos permite ver lo que estamos encuadrando. Para macros a distancias cortas podemos incluso desmontar el flash externo y fotografiar con el flash incorporado de la cámara, con lo que ésta puede ser introducida en oquedades muy pequeñas.
- Operaciones de introducción y extracción de la cámara de su carcasa mucho más simples.
- Posibilidad en algunos modelos de sincronizar el flash integrado a una gran gama de velocidades, hasta 1/2000 sg.
- Posibilidad de grabar vídeo en las inmersiones.
Todo ello facilita que podamos realizar una toma de contacto con la fotografía submarina de lo más gratificante y sin tener que afrontar una inversión prohibitiva. En el caso del abandono de la actividad o de la renovación del equipo, las compactas digitales tienen una considerable aceptación en el mercado doméstico, así que su depreciación como equipo usado es más que razonable y perderemos muy poco porcentaje de nuestra inversión.