Fotonatura.org

saltar navegación

 > Inicio > Revista > Nudibranquios, el carnaval de las...

Reportajes



Nudibranquios, el carnaval de las babosas

Dónde encontrarlos

minguell-a92836.jpg
Ampliar foto

Aunque no sea estrictamente correcto, los buceadores conocen con el nombre de nudibranquios a multitud de especies de la subclase Opistobranchia, un grupo ampliamente extendido por los mares de nuestro planeta, tanto en aguas frías, como templadas y cálidas. Sea cual sea el destino de nuestro viaje, será difícil no encontrar alguna especie de babosa de mar desplazándose lentamente por sus fondos; a ello ayuda el hecho de que haya multitud de especies que habitan las aguas someras, fácilmente accesibles a los buceadores recreativos y, por tanto, a los fotosubs. Como es lógico, hay lugares donde estos animales son más abundantes, o las especies presentes son más variadas, como es el caso del océano Índico en general.
minguell-a90735.jpg
Ampliar foto
En España también tenemos nuestros “paraísos del nudibranquio” particulares: las zonas próximas al Estrecho de Gibraltar, como Ceuta y Tarifa, son un buen lugar, aunque hay una localidad que destaca sobre las demás por la gran variedad y cantidad de babosas marinas que podemos encontrar; se trata de La Herradura, en la provincia de Granada, que probablemente es el lugar en el que hemos podido observar un mayor número de especies distintas en una sola inmersión, incluyendo las aguas tropicales. Aunque una cosa es saber en qué lugares son frecuentes los nudibranquios y otra muy distinta es encontrarlos: algunas especies de mayor tamaño y colores vistosos, como los tropicales del género Hexabranchus o la especie Hypesolodoris picta de nuestras costas, son fáciles de localizar en inmersión, pero no sucede lo mismo con las babosas cuyos colores o fisonomía las camuflan en su entorno habitual. En este caso se encuentran las especies que utilizan la homocromía alimentaria, como Tylodina perversa, una ávida devoradora de esponjas Aplysina aerophoba de las que toma su color amarillo, o Phyllodesmium briareus, cuyo cuerpo no sólo imita a la perfección el color, sino también la fisonomía de los corales blandos de los que se alimenta. Tampoco es fácil localizar a las babosas de menor tamaño, aunque tengan vistosos colores, ya que hay especies que tan sólo alcanzan unos milímetros de longitud en su etapa adulta, como Calmella cavolini, que rara vez sobrepasa los 10 milímetros.
©Fotonatura 2000 - 2008. ©Todas las imágenes y textos son propiedad de sus autores. Prohibida su reproducción.
¿Quienes somos? |  Aviso legal |  Condiciones de uso |  Contacto