Hides, alpiste e imaginación
Aquella página se me quedó grabada en la cabeza. ¡Pero cómo no se me habría ocurrido antes! Rápidamente me hice un hide, y empecé a hacer pruebas poniendo alpiste en el suelo del pinar. Los resultados eran fantásticos. En pocos días gran variedad de fringílidos bajaban a pocos metros del escondite a devorar todo cuanto les ofrecía: pipas, uvas, nueces, avellanas, melón y por supuesto alpiste, mucho alpiste.
Y, como toda técnica, ésta se acaba depurando y, con nuevos equipos fotográficos y tiempo, empecé a montar pequeños escenarios frente al hide cada vez más sofisticados en los que una mesa plegable, situada al mismo nivel que el objetivo, aguantaba todo un plató de ramitas y posaderos cuidadosamente escogidos donde los pájaros tarde o temprano siempre acababan posándose para comer. Incluso en alguna ocasión llegué a modificar el fondo mediante sábanas pintadas de colores para simular un ambiente determinado.
Los comederos requieren una atención constante, ya que si descuidamos la renovación casi diaria de alimentos, las aves desaparecen, por lo que es muy útil construirlos cerca de nuestra casa o en lugares de fácil acceso.
Los posaderos son la pieza fundamental en el decorado. Para ello es ideal cortar unas pequeñas ramitas y situarlas en puntos estratégicos donde nuestra intuición nos indique. He visto muchas fotos en las que el posadero es tan sumamente rebuscado que da a la foto un resultado final muy irreal. Personalmente, creo que es mejor buscar posaderos lo más naturales posibles, y siempre relacionados con el ave que queramos fotografiar. ¡Más abejarucos posados en los cuernos de la calavera de un toro, nooo...! Una práctica muy recomendable, que me enseñó mi buen amigo Roger Tidman, es la de recoger en el campo piedras o ramas secas que destaquen por su belleza o colorido y echarlas al maletero de nuestro coche. Todavía recuerdo las caras de sorpresa de Gabriel Sierra y la mía cuando, al abrir el portón trasero de su coche para meter algún cachivache, descubrimos todo un arsenal de piedras y troncos de mil formas y texturas dispuestos para ser utilizados frente a sus hides.