Digiscoping. Fotografiar la naturaleza a través del telescopio
Texto: Adolfo Marpez
Fotos: Adolfo Marpez y otros
Edición: Náyade, 2004; 159 páginas, 161 fotografías, 23x16 cm, tapas blandas.
Idioma: Castellano.
Desde su aparición en 1999, la fotografía de fauna mediante telescopio y cámara digital ha tenido un auge sorprendente, pero hasta ahora no se disponía de ninguna publicación al respecto, por lo que Adolfo Martínez Pérez ha escrito la que consideramos la primera guía de digiscoping en castellano. El autor es uno de los pioneros de esta técnica en España y fundador del foro de debate Fotodigiscoping, así como del portal Fotodigiscoping.info, en colaboración con Juan Gil. Comenzando con la necesariamente breve historia de esta técnica, el autor transmite sus conocimientos sobre los telescopios, las cámaras digitales y los adaptadores necesarios para acoplarlas, así como los accesorios, monitores, dispositivos de almacenamiento de imágenes y fuentes de energía. Además de todo esto, el autor nos ofrece información sobre su modo de empleo, técnica fotográfica y enclaves naturales especialmente aconsejables para su práctica. Finaliza la obra explicando las herramientas de tratamiento y gestión de imágenes digitales y una guía de información en Internet. Abundantemente ilustrada, básicamente con fotografías de aves, el libro nos permite conocer la efectividad y calidad variable que logran el autor y un nutrido grupo de compañeros con esta técnica.
Lanzarote
Fotos: Carlos Moisés García
Texto: Joaquín Araújo
Edición: Darana, 2003; 95 páginas, 67 fotografías, 23x25 cm, tapas blandas.
Idioma: Castellano, inglés, alemán y francés.
Como todos los grandes paisajistas españoles, Carlos Moisés no ha faltado a la cita con las islas afortunadas, pues la variedad y singularidad de sus paisajes las hacen realmente tentadoras. Pero también es cierto que no es fácil salir airoso. En esta ocasión, el autor se centra en la isla de Lanzarote, cuyas calimas hacen realmente difícil lograr las tomas transparentes y llenas de luz limpia con las que cubre esta breve obra. Aprovecha, sin embargo, las jornadas con cielos cubiertos para sacarle el mayor partido a las formas y patrones de la exótica flora isleña, o a las circunvoluciones de las rocas volcánicas, cuando se centra en los detalles. Los agrestes y coloridos paisajes volcánicos conviven con escenas de un mar en permanente oleaje o con imágenes de los áridos viñedos de La Geria. Las construcciones rurales cobran escaso protagonismo, reduciéndose el turismo, omnipresente en la isla, a elementos humanos que dimensionan el paisaje en la distancia. El texto de Joaquín Araújo arranca con su rebuscada poética para luego darnos unas pinceladas sobre las peculiaridades isleñas que se traducen en una fauna y flora singulares, repleta de endemismos, para retornar a ese primer tono a la hora de describir su geografía volcánica.
Luz de agua
Fotos: David Doubilet
Texto: David Doubilet. Prefacio biográfico de Graeme Gourlay
Edición: Phiadon, 2003; 240 páginas, 165 fotografías en color y 17 en blanco y negro, 24x35 cm, tapas duras.
Idioma: Castellano.
David Doubilet es uno de los fotógrafos submarinos de talla internacional que con más frecuencia llegan al mercado editorial hispano, gracias a su condición de colaborador de National Geographic y mediante la publicación por grandes compañías editoriales. En esta ocasión, Phaidon nos presenta una voluminosa antología que nos permite disfrutar de un gran número y variedad de imágenes tomadas por este autor durante veinticinco años en las aguas de todos los océanos del planeta. Reducido el texto a breves descripciones y vivencias (sólo media página dedicada a técnica fotográfica), la obra se centra en los vertebrados marinos, desde los grandes mamíferos en la profundidad azul hasta los coloridos retratos de los más variados géneros de peces, pasando por cefalópodos y quelonios. Los crustáceos e invertebrados tienen poca presencia, aunque no faltan imágenes de paisajes coralinos o tomas con luz ultravioleta con la que desvela su colorido oculto.
My Family Album. Thirty Years of Primate Photography
Texto y fotos: Frans de Waal
Edición: University of California Press, 2003; 169 páginas, 128 fotografías en blanco y negro, 22x26 cm, tapas duras.
Idioma: Inglés.
En un polo totalmente opuesto a Brutal Kinship de Nick Nichols y Jane Goodall, este libro del también distinguido primatólogo Frans de Waal retrata los bonobos, chimpancés, babuinos, macacos y monos capuchinos principalmente fuera de su medio natural. Este especialista nos ofrece una selección de imágenes de esos primates tomadas durante la realización de unos estudios que abarcan tres décadas, de un modo que recuerda, tal como indica su título, más un viejo álbum de retratos de familia en blanco y negro que una monografía gráfica sobre primates salvajes. Estos retratos, que revelan la personalidad individual de los sujetos, las interacciones a través de juegos y caricias, los estados emocionales, las relaciones sociales como los gestos agresivos o la curiosidad ante las crías, hacen que se muestren muy cercanos a nosotros, como chiquillos jugando en el jardín, aunque sin por ello renunciar el autor a su intención de conformar un documento etológico. Cada imagen va acompañada de un texto que explica las escenas fotografiadas y nos permite comprender aquello que la imagen por sí sola no cuenta, desde interpretaciones del comportamiento animal hasta impresiones puramente personales, pues aunque el autor cita el proverbio chino “una imagen vale más que mil palabras”, es cierto que sin sus expertos comentarios no alcanzaríamos a divisar todas las dimensiones de las situaciones captadas.
Looking for the Summer
Texto y fotos: Jim Brandenburg
Edición: Northword Press, 2003; 159 páginas, 96 fotografías, 23x28 cm, tapas duras.
Idioma: Inglés.
Tras el éxito de
Chased by the Light, en el que retrataba el otoño con la singular fórmula de tomar una imagen diaria en los bosques de Minnesota donde mora, Jim Brandemburg acometió un reto de algún modo similar con este
Looking for the Summer. Ambos trabajos llegaron al público inicialmente como reportaje en la revista
National Geographic y formarán parte de una futura tetralogía acerca de las estaciones. Como indica el título, para esta ocasión eligió la breve estación veraniega de estas tierras norteñas, donde la naturaleza salvaje desarrolla una actividad frenética en un período corto para lograr perpetuarse antes de la llegada del largo invierno. De este modo, el libro muestra la mejor fotografía tomada en cada uno de los días que median entre el solsticio de verano y el equinoccio otoñal. Pero la gran particularidad aquí es que Brandemburg se estrenaba con un equipo digital y, por tanto, en cierto grado era un examen de la madurez de esa tecnología y de su validez para el trabajo cotidiano de este maduro fotógrafo. Paradójicamente, aunque el autor alabó la tecnología digital que le permitió experimentar nuevas vías (como en el caso de imágenes que verdaderamente recuerdan el puntillismo impresionista), lo cierto es que también afirmó que continuaría con su equipo tradicional. Las imágenes resultantes muestran una gran variedad tanto temática como compositiva, lo que revela un autor con sobrados recursos expresivos, logrando, sin lugar a dudas, transmitirnos las sensaciones del esplendor de esa estación en su tierra.
AUTOR/ES