La irrupción de las cámaras digitales ha cambiado sustancialmente la forma en que trabajamos. Ahora podemos ver nuestras fotos en el momento de hacerlas, no dependemos de los carretes y los revelados. Los rollos de película se han reemplazado por tarjetas de memoria y ficheros digitales que podemos almacenar en un disco duro de un ordenador o grabar en CDs y DVDs.
Una vez llegamos a casa las pilas de cajas y los archivadores con hojas de diapositivas que amenazaban con echarnos, y que, por otro lado, nunca acabábamos de organizar, se han sustituido por imágenes digitales que pueden ser almacenadas en un espacio mucho menor.
Esta nueva forma de trabajar no sólo nos afecta en cuanto al soporte en el que hacemos las imágenes; el archivo, clasificación y conservación de las imágenes realizadas tiene sus peculiaridades.
Con el paso de los meses el disco duro de nuestro ordenador va almacenando megas y megas de imágenes. Si hemos sido precavidos, habremos grabado las imágenes en CDs, que se empezarán a acumular. Ahora el problema es otro: ¿Cómo organizar estas fotos para poder localizar fácilmente una de ellas en medio de una maraña de carpetas en el ordenador o en una pila de discos grabados?
Para esta tarea existen herramientas de software que nos van a permitir clasificar de forma rápida las fotos una vez descargadas, que nos ayudarán a catalogarlas en función de nuestras necesidades y posteriormente a localizarlas cuando queramos buscar una imagen en función de múltiples criterios.
Pero debemos ser conscientes de que será preciso que organicemos los ficheros de forma que podamos localizar en todo momento las fotos, y que esta organización sea compatible con la utilización de copias de seguridad en CDs, DVDs o discos duros externos.
Vamos a ver qué factores debemos tener en cuenta a la hora de almacenar y organizar las imágenes, y vamos a analizar cómo podemos hacerlo con una de las mejores herramientas de gestión de archivos digitales del mercado, Imatch 3, que por menos de 40 € cubre sobradamente todas las necesidades para gestionar nuestro archivo fotográfico digital.
Organizando nuestras imágenes
La organización y archivo de nuestras imágenes digitales difiere en varios aspectos fundamentales del archivo de diapositivas. En primer lugar, la progresiva acumulación de imágenes y la necesidad de hacer copias de seguridad, aconseja no organizar físicamente los ficheros en agrupaciones temáticas. Con el tiempo, la carpeta de aves que inicialmente se podía copiar entera en un CD poco a poco ha ido creciendo y ya precisa de múltiples carpetas para cada especie, lo que hace inviable que usemos esta estructura de información para archivar. La pregunta es: ¿Hasta dónde está copiado en CD? ¿Debo copiar lo ya copiado de nuevo en una copia exponencial de todo? Aquí no tenemos un cajón o carpetas en el archivador para las aves, en donde vamos añadiendo hojas. Tenemos contenedores de 700 MB en el caso de los CDs o de 4,7 GB para los DVDs. La mejor solución es que organicemos nuestras fotos agrupándolas en carpetas por años, meses y días y que vayamos grabando las copias de seguridad siguiendo este patrón. De esta forma podremos evitar el problema de tener que hacer continuamente copias de seguridad de carpetas con fotografías agrupadas por temas que ya habíamos grabado en un disco.
Por otro lado, las propias imágenes tienen la capacidad de almacenar información sobre ellas mismas, como son los datos de captura EXIF (parámetros de exposición, fecha, etc.), que graba la propia cámara, o como campos editables por nosotros (IPTC), que permiten incrustar en la imagen descripciones y otras informaciones que nos pueden ayudar mucho a catalogar y buscar nuestras fotos.
Esta característica de los ficheros digitales es muy importante de cara a poder organizar nuestras fotos y de ello se aprovechan los programas de organización de imágenes digitales, pues nos van a permitir buscar una imagen basándonos en muchos criterios distintos en muy poco tiempo y a organizar temáticamente las fotos.