Jamás una edición de la PMA, la feria de fotografía que tiene lugar cada año en la ciudad estadounidense de Las Vegas, había levantado tanta expectación como la celebrada el pasado mes de febrero. A pesar de ser un certamen de menor importancia que la Photokina (que se celebra cada dos años en la ciudad alemana de Colonia), los rumores sobre la aparición de novedades digitales muy esperadas dieron un gran realce al evento.
Digital, digital y más digital: pocos esfuerzos dedican ya los fabricantes del sector a la fotografía basada en la película. Da un poco de miedo ver la manera en que las marcas comerciales dilapidan una tradición fotográfica centenaria, para lanzarse de cabeza a un mundo nuevo en el que muchos aspectos están aún por definir, en base a que ello puede proporcionarles unos beneficios más rápidos y substanciosos.
Vamos a repasar algunas de las novedades del salón, teniendo presente que nos hemos centrado tan sólo en las que presentan un mayor interés para los fotógrafos de la naturaleza.
Nikon
Dos años después de la presentación de la Nikon D100, la marca líder presentó la ya anunciada réflex digital D70. En un principio se creía que éste sería un modelo de gama inferior a la actual D100. Y así lo podría hacer pensar su cuerpo construido en plástico y su ajustado precio, que ronda los 1.100 euros con un zoom 28-80 mm. Pero en realidad se trata de una cámara tremendamente interesante para los aficionados –e incluso profesionales de la fotografía de la naturaleza– que, a precio similar, ofrece algunas mejores características que la Canon Eos 300D. Por su gran interés para los fotógrafos de la naturaleza, hablamos de ella en profundidad en otro artículo de esta misma revista.
La D70 no se ha beneficiado de la nueva tecnología de sensor LBCAST, desarrollada para la nueva Nikon D2H: el captor de imagen es un tradicional CCD de 6 MP y factor de reencuadre de 1'5x, el estándar llamado APS o DX por Nikon. Es de agradecer que esta marca tenga ya definitivamente definido un único formato digital, al contrario que Canon, que tiene liados a sus usuarios con sus cámaras full frame, 1'3x y 1'6x. La gama de sensibilidades disponibles en la D70 abarca de 200 a 1.600 ISO, la de velocidades es de 30 seg a 1/8.000 y la sincro flash llega hasta un notable 1/500. El sistema de enfoque automático se basa en los mismos 5 sensores de la D100 y la cámara es capaz de disparar a razón de 3 fps, aunque el reducido buffer no acepta más de 4 imágenes si trabajamos en formato RAW (denominado NEF por Nikon). En cambio, fotografiando en formato JPEG, el número de disparos en una ráfaga alcanza los 12. El LCD trasero es de 1'8 pulgadas y 130.000 pixeles, el peso de la cámara 595 gramos y para conectar al ordenador se ha elegido acertadamente la rápida conectividad USB 2.0. El sistema de flash es el nuevo i-TTL, que permite el uso inalámbrico de varias unidades de flash. Aunque estamos a la espera de los test reales de calidad de imagen, esta cámara será, sin duda alguna, la primera réflex digital de muchos aficionados a la fotografía de la naturaleza, ya que combina una resolución similar a la de la película de 35 mm, en un cuerpo liviano y de precio asequible.
Lo mejor: Su incomparable relación precio-calidad, la sincro flash a 1/500 y su escaso peso.
Lo peor: La sorprendente ausencia de toma para cable disparador (tan sólo existe un receptor para un emisor infrarrojo), y su elevada sensibilidad mínima –200 ISO– que obliga al fotógrafo a comprar un filtro ND reductor de luz si desea obtener ciertos efectos a velocidades lentas.
Respecto a la ansiadísima Nikon D2X (versión de alta resolución de la actual D2H), todo apunta a su presentación en la próxima Photokina. Asimismo continúa la carrera de la D100, que parece que no va a ser substituida por la D70, aunque cuesta creer que alguien compre una a partir de ahora.
En lo concerniente a nuevas ópticas, Nikon sigue centrado en ampliar su serie DX, de uso exclusivo para sus réflex digitales. La D70 ha nacido acompañada de un DX 18-70 mm f/3'5-4'5 G IF-ED, una alternativa económica a su tradicional 17-35 mm f/2'8. Su ángulo de visión equivale a un 27-105 mm en el formato 35 mm, pesa 390 gramos e incorpora un motor silent wave. También acompaña a la nueva réflex el flash SB-600, que incorpora en primicia para la marca el flash TTL inalámbrico.
En lo concerniente a nuevas ópticas, Nikon sigue centrado en ampliar su serie DX, de uso exclusivo para sus réflex digitales. La D70 ha nacido acompañada de un DX 18-70 mm f/3'5-4'5 G IF-ED, una alternativa económica a su tradicional 17-35 mm f/2'8. Su ángulo de visión equivale a un 27-105 mm en el formato 35 mm, pesa 390 gramos e incorpora un motor silent wave. También acompaña a la nueva réflex el flash SB-600, que incorpora en primicia para la marca el flash TTL inalámbrico.
Entre las diversas nuevas cámaras digitales compactas, tan sólo nos referiremos a la Nikon Coolpix 8700, de cuerpo y objetivo casi idénticos a la 5700 (equivalente a un 35-280 mm), pero dotada del captor 2/3" Sony CCD de 8,0 Mp que ya incorpora la Sony DSC F-828. En la PMA varias marcas presentaron cámaras dotadas de este captor, habiéndose creado un grupo de cámaras compactas que entran en competencia directa con sus compañeras réflex. El mayor problema que conlleva meter 8 millones de diminutos píxeles en un sensor tan pequeño, es el considerable aumento del ruido que aparece en las fotografías a ciertas sensibilidades.
En una acertada iniciativa, Nikon ha sido el primero de los fabricantes de cámaras que ha entrado en el mercado de los aparatos descargadores de tarjetas de memoria u almacenamiento móvil: la gama Coolwalker se inagura con el modelo MSV-01, de 30 GB y 350 gramos. Permite visualizar las imágenes JPEG, TIF y NEF en una pantalla LCD de 2'5 pulgadas. Esperamos que otras marcas se sumen a la iniciativa, ya que las soluciones actuales pecan de poco fiables.