Fotometría
Una de las características destacables de la D70 es el sistema de medición de la luz. Las sensibilidades van desde 200 hasta 1.600 ISO, un rango que nos da suficiente amplitud para afrontar cualquier situación. Podemos elegir tres tipos de medición de la luz: puntual, ponderada al centro y matriz 3D, sobre un sensor RGB de 1.008 píxeles. Este sensor es similar al que posee la Nikon F5, y también interviene en la evaluación automática del balance de blancos. Podemos cambiar de modo con total comodidad, sin tener que apartar la vista del visor, gracias al botón situado justo a la izquierda del botón de disparo.
La calidad de imagen a lo largo del rango de sensibilidades es bastante aceptable, siendo muy poco apreciable el ruido digital en sensibilidades de 800 ISO o inferiores, y moderado en 1.000 ISO, como se puede comprobar en las imágenes adjuntas. Hay que destacar que estas imágenes han sido tomadas en modo JPEG, dado que en el momento de la prueba del equipo no disponíamos del software necesario para leer los archivos RAW. Es por ello que se nota cierta pérdida en la calidad, debido a la compresión del JPEG. Las imágenes no han sido modificadas en modo alguno, sino que son los ficheros obtenidos directamente de la cámara de los que simplemente hemos seleccionado una zona para poder mostrar el archivo a tamaño real.
Toma de imágenes
El tiempo de respuesta de la cámara, desde que la ponemos en marcha hasta que podemos tomar fotos, es virtualmente instantáneo, algo que realmente llama la atención a aquellos que estamos acostumbrados a cámaras compactas de gama alta. Por otra parte, se ha mejorado el botón de disparo, de modo que tampoco existe retardo entre el momento de apretar el disparador y la toma.
Una de las características destacables de la D70 frente a sus competidoras más inmediatas, es su buffer o memoria intermedia, que permite tomar hasta 12 fotos seguidas en formato JPEG (4 en RAW), hasta que la cámara tiene necesidad de grabarlas en memoria. Luego, dependiendo de la velocidad de escritura de la tarjeta de memoria (Compact Flash), esta ráfaga se puede alargar hasta más de 100 imágenes. El sistema de escritura de las imágenes es compatible con el formato WA (write acceleration) de las tarjetas Lexar. La cámara puede tomar fotos a una velocidad de 3 por segundo.
La sincronización de flash es a 1/500, algo ideal a la hora de realizar flash de relleno en pleno día, evitando imágenes fantasma. Asimismo, cuenta con un pequeño flash incorporado, muy útil cuando se requiere una luz de relleno, o en interiores.
Autofoco
El sistema de autofoco de la D70 está basado en el sensor de 5 puntos Multi-CAM900, idéntico al que lleva la D100. Podemos elegir la zona de enfoque mediante el dial posterior, situado, como ya hemos dicho, en una posición muy intuitiva. El sistema para conmutar entre foco manual y automático sólo tiene dos posiciones, manual y automático, a diferencia de otros cuerpos Nikon en los que encontramos tres (manual, servo y continuo). Para cambiar entre los modos servo y continuo, es preciso hacerlo mediante una función personalizada, lo que puede ser un poco engorroso en el campo. Por último, el sistema de autofoco es bastante preciso para una cámara de estas prestaciones.
Calidad de imagen digital
El sensor de la D70 es un modelo totalmente nuevo, de una generación más avanzada que sus predecesoras, lo que es notable en la calidad de imagen que la cámara genera. Cabe destacar aquí el mayor rango dinámico de las fotos obtenidas (obsérvese la foto de la hembra de gamo) y una mayor relación señal / ruido.
Como hemos comentado anteriormente, esta cámara está orientada al fotógrafo aficionado, tanto el avanzado como el que se inicia en la fotografía réflex digital. Es por ello que Nikon ha primado la producción de imágenes totalmente acabadas ya desde la cámara. Esto se consigue con nuevos algoritmos de procesado de la imagen, que intervienen en el balance de blancos, tono de la imagen y ruido digital. La meta es que las imágenes producidas con la D70 requieran poca o ninguna manipulación posterior a la toma, hasta el punto de haber previsto la impresión directa desde la cámara hacia impresoras compatibles con el formato Pict Bridge.
Sin embargo, esto no debe suponer un inconveniente para el profesional que prefiere realizar estas manipulaciones personalmente, ya que todos estas opciones se pueden desactivar.
Llama la atención, sobre todo a los usuarios acostumbrados al formato digital, que las fotos en formato JPEG presentan unos colores muy vivos y un contraste superior al que suelen generar otras cámaras, que generalmente requieren de ajustes mínimos de niveles y saturación. Obviamente, esta saturación no se observa en los archivos RAW, que siempre requieren un post-proceso (pese a que no hemos podido tener acceso al software de post-proceso de estos ficheros).
La nitidez de las imágenes también es mayor que en otras imágenes obtenidas con otras cámaras digitales. Por otra parte, la cámara dispone de diversos modos de máscara de enfoque en el momento de la toma, e incluso la podemos desactivar.
Orientado también a la producción “sin problemas” de imágenes de calidad, están los 6 programas dedicados: retrato, paisaje, close-up (macro), deportes, paisaje nocturno y retrato nocturno. Estos modos están diseñados para configurar la cámara rápidamente cuando nos encontramos con una de esas situaciones previstas. Los parámetros que se preconfiguran son balance de blancos, nitidez, contraste, color, saturación y tono. Encontramos unas características similares en las Nikon Coolpix 5400 y 8700.
La presencia de menús preconfigurados en cuanto a los parametros de calidad de imagen (nitidez, contraste o saturación) no se limitan a los programas de exposición. Mediante el uso de los Menús de disparo conceptual, es posible elegir entre 7 modos diferentes de imagen y uno personalizado que son independientes del modo de exposición seleccionado.
Hemos comparado la calidad de la imagen de la D70 con una Canon 10D, utilizando en ambas cámaras una óptica Micro Nikkor 200 mm, adaptada para poder ser utilizada con una montura Canon. Esto nos permite comparar la calidad de ambos sensores con un mismo objetivo. En ambos casos, la calidad del sensor es excelente, dando una calidad muy similar y una gran resolución.