Cientos de miles de aves marinas visitan cada año en primavera y verano las escarpadas costas de las islas británicas con el sano propósito de reproducirse y perpetuar su especie. Las islas Shetland, al norte de Gran Bretaña, se han mantenido hasta cierto punto aisladas del excesivo afán desarrollista de la moderna Europa y ofrecen un pequeño paraíso de vida natural y salvaje de fácil acceso, ideal para observar y fotografiar muchas de estas especies de aves. Un verdadero lujo dentro de un continente cada vez más maltratado e incómodo.
Las islas Shetland están formadas por un conjunto de más de 100 islas situadas a unos 160 km al norte de la principal isla británica en una latitud similar a la del extremo sur de Groenlandia o la ciudad de Anchorage en Alaska. A pesar de estar situadas a sólo 500 km del Círculo Polar Ártico, estas islas, que están continuamente barridas por el viento y dónde apenas se encuentran árboles, gozan de un clima relativamente suave. Este privilegio se lo deben al mar que, a través de la corriente del Atlántico Norte, extensión de la corriente del Golfo, transporta a las islas aguas procedentes del Caribe. Las mismas corrientes marinas arrastran abundantes nutrientes de las profundidades del Atlántico y facilitan la producción primaria de fitoplancton que en los meses de verano, debido a las largas horas de luz solar, es extraordinariamente rica. En consecuencia, las aguas que bañan las Shetland ofrecen pesca abundante y cada verano atraen a más de un millón de aves marinas que eligen los escarpados acantilados de las islas para aparearse y establecer sus nidos.
Los ondulados páramos que cubren las Shetland son también hábitat de muchas otras especies de aves algunas de las cuales son casi exclusivas de la tundra ártica y poco comunes en el resto de Gran Bretaña y la mayor parte de Europa central y sur. Una gran variedad de especies pasa por las islas durante las migraciones de primavera y otoño. Las citas de aves “raras” registradas por los numerosos ornitólogos profesionales o aficionados son abundantes todos los años. Durante los meses de mayo a septiembre, la llegada de miles de aves, la suavidad del clima y la casi permanente presencia de luz solar en una región todavía relativamente remota y poco frecuentada por el turismo masivo, hacen de las islas Shetland un destino ideal para el fotógrafo de la naturaleza. El presente artículo no pretende ser una guía completa de las islas, sino una recolección de mi primera visita a esta tierra en junio de 2003 dedicada a la observación y fotografía de aves marinas.
Isla Principal
En el extremo sur de la isla principal, Mainland, próxima al faro más antiguo de las Shetland, se sitúa la reserva natural de Sumburgh Head. Numerosas aves marinas anidan en sus espectaculares acantilados. Entre ellas miles de araos comunes, fulmares y frailecillos y en menor número, alcas comunes, cormoranes moñudos y gaviotas tridáctilas. Las mejores oportunidades fotográficas las ofrecen los fulmares que se sitúan en los distintos resquicios del acantilado a escasos metros del visitante, emitiendo sus clásicos y continuos cantos nupciales. Los amarillentos líquenes que invaden las rocas y las extensiones de flores rosáceas de Armeria maritima proporcionan fondos de gran colorido y nos acompañarán durante el resto del viaje por las Shetland.
En las praderas próximas a los acantilados es posible encontrar avefrías, ostreros y collalbas grises, entre otras aves de páramo. La parte alta de la reserva, al llegar al faro, ofrece buenas vistas de las fascinantes colonias de araos comunes que se apelotonan en las grandes moles de roca en la distancia. También podemos observar frailecillos vigilando la entrada de sus guaridas a escasos metros del camino que acaba en el faro. Este es también un buen lugar para realizar fotografías de aves en vuelo. Escuadrones de alcatraces pasan con relativa frecuencia, pudiendo también observar en ocasiones su magistral vuelo en caída libre que utilizan para practicar la pesca submarina. Fulmares, gaviotas, págalos y gaviotas tridáctilas, realizan continuas entradas y salidas en la parte alta del acantilado. Con algo de suerte es posible también detectar en la lejanía el paso de cetáceos como delfines, ballenas y orcas.
Otros puntos de interés en la isla principal incluyen Scatness, zona de acantilados próxima a Sumburgh Head donde se suelen dar las condiciones ideales para fotografiar fulmares en vuelo. En los brezales del interior de la isla es fácil encontrarse con págalos árticos vigilando sus nidos y, si la suerte acompaña, alguna liebre ártica. En las aguas del puerto de Lerwick, capital de las Shetland, existe la posibilidad de fotografiar hasta 5 especies de gaviotas a las que se puede atraer con trozos de pan. El lago de Tingwall, cerca de Lerwick, es lugar normalmente elegido por al menos una de las 6 parejas de cisnes cantores que se reproducen en el Reino Unido. Los alrededores del lago también ofrecen la oportunidad de observar zarapito real y charrán común así como extensos campos salpicados de flores silvestres. La reserva natural del lago de Spiggie y sus colinas próximas proporcionan un lugar ideal para tomar imágenes de espectaculares puestas de sol con permiso de las nubes que eternamente visitan las Shetland.