Fotonatura.org

saltar navegación

 > Inicio > Revista > Strokkur

El fotón



Strokkur

Por: 
Isabel Díez San Vicente

Strokkur.jpg

Julio de 2002. Ésta es la fecha de mi inicio en la fotografía como una actividad creativa y no meramente documental (es decir, toma de imágenes en modo automático destinadas al recuerdo de viajes y otros eventos). Ese mismo verano se materializaba un viejo sueño, visitar Islandia, donde pasé diez cortos días aferrada a mi equipo.

Mi currículo fotográfico hasta ese momento había sido la lectura de dos fabulosos libros, Fotografiar la naturaleza de Oriol Alamany, y Nature Photography Field Guide de John Shaw. ¡Ah! Y un tercero, el interminable manual de la cámara. Con esta experiencia a mis espaldas me desplacé hasta mi primer destino, Geysir, localidad cuyo nombre derivada de la voz islandesa ad geysha que significa brotar, manar, y que ha terminado siendo el nombre genérico de todos los surtidores de vapor de agua. Strokkur es un géiser que se eleva unos 20 m de altura, y que estalla cada 15 minutos más o menos. Al ser el más activo del área geotérmica, es también el más fotografiado.

Una hilera de fotógrafos bien equipados toman posiciones, colocan sus trípodes y preparan sus encuadres. ¡Y allí estoy yo, como una profesional! Pongo cara seria, de entendida, y me busco un huequito. Haciendo uso de mis conocimientos, decido que esa situación requiere una exposición con prioridad a la velocidad: 1/500 sg servirá para congelar el movimiento. Estudio mi encuadre y coloco el cable disparador. Por el rabillo del ojo, atisbo que el americano de la derecha (con una Eos 3) consulta el manual de la cámara y siento un pequeño alivio: él no tiene todo bajo control. Algunas burbujas y el balanceo de la superficie del agua avisan de la inminente explosión. Cada visor tiene un ojo vigilante detrás, sólo restan unos segundos... Y de repente una inmensa bola azul celeste surge de las entrañas de la tierra, a la vez que resuenan en mi cabeza los disparos de todos los fotógrafos. Todos los disparos excepto el mío.

Yo esperaba vapor de agua y no estaba preparada para ver esa belleza azul que le precede. Aún hoy lo recuerdo a cámara lenta, a pesar de que fue un momento fugaz. Afortunadamente, Strokkur explosionó de nuevo a los 15 minutos y me dio otra oportunidad. La capacidad de reacción frente a la sorpresa creo que es una cualidad importante para el fotógrafo y que es la experiencia la encargada de ir engrasando los dedos índices.

AUTOR/ES
©Fotonatura 2000 - 2008. ©Todas las imágenes y textos son propiedad de sus autores. Prohibida su reproducción.
¿Quienes somos? |  Aviso legal |  Condiciones de uso |  Contacto