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Técnica



La fotografía nocturna

Algunos aspectos a tener en cuenta

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Los tiempos de exposición pueden variar mucho según las condiciones ambientales. No es lo mismo fotografiar en la cima del pico Urbión o en Ordesa, que en el Desierto de Tabernas, por ejemplo. De las partículas en suspensión, calima, leves nieblas y otras condiciones ambientales depende mucho el tiempo a compensar en cada toma. También varía considerablemente la exposición si la luz incide de forma lateral o bien en una toma a contraluz. La adición de luz de flash debe ser tenida también en cuenta y deberemos familiarizarnos en la forma en que afecta a la exposición y al efecto de su temperatura de color, que puede ser alterada mediante un simple filtrado con papel de celofán o filtros de resina.
Si utilizamos película de diferente sensibilidad, 100 ISO por ejemplo, las exposiciones se acortan a algo menos de la mitad del tiempo, ya que hay que compensar el factor de fallo de la reciprocidad.
Las exposiciones basadas en la luz de la luna únicamente suelen mostrar predominantes de color ligeramente tendentes al amarillo e incluso al verde en muchas de las marcas de película diapositiva que se comercializan. Con exposiciones de más de 20 minutos se obtiene un grano más apreciable y una dominante verde muy acusada. Las condiciones atmosféricas y luces artificiales parásitas afectan mucho a los colores resultantes dependiendo de su temperatura de color. Sus dominantes quedan muy exageradas dado lo prolongado de la exposición. De hecho muchos lugares fotogénicos de noche (iglesias, castillos, paisajes...) no permiten cierto tipo de fotografía nocturna al estar iluminados o al llegarles demasiada luz parásita. Los mejores lugares son aquellos aislados por completo de toda iluminación artificial. Allí podemos decidir con total libertad si basamos nuestra exposición en la luz de la luna o en una mezcla de luces, si nosotros aportamos la artificial.
Los objetivos de tipo gran angular por debajo de un 50 mm son más versátiles y de mayor uso que el resto, ya que permiten componer en horizontal y vertical incluyendo una buena porción de cielo. Debemos tener en cuenta que en las proximidades del horizonte no hay muchas estrellas brillantes. Sólo cuando se incluye en el encuadre cielo por encima de un ángulo de 10º podemos encontrar estrellas brillantes.
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Para empezar a practicar con encuadres para fotografía nocturna podemos ubicar sujetos prominentes, como rocas o árboles, recortados en el cielo. Siempre es aconsejable fotografiar en contrapicado, ya que cuanto más hacia arriba encuadramos, más estrellas brillantes aparecen en el cielo. Al fotografiar a diafragmas muy abiertos debemos tener en cuenta que el objeto más cercano en el encuadre debe estar a varios metros según la focal del objetivo que utilicemos (2 metros para un 20 mm por ejemplo). Por ello debemos conocer la distancia hiperfocal de los objetivos que utilizamos a los diafragmas que solemos emplear.
Para componer de noche con escasa luz podemos ayudarnos con una linterna o con un flash, que nos permitirá verificar los ángulos del encuadre. Puede resultarnos muy útil cambiar también la pantalla de enfoque de nuestra cámara, si lo permite, por otra más luminosa. Las pantallas de enfoque para macrofotografía son bastante luminosas y también las comercializadas bajo la marca Beattie Intenscreen. Un nivel de burbuja ayudará a prevenir los horizontes demasiado inclinados, especialmente cuando aparece el mar en el encuadre, ya que su horizonte es recto y resulta muy evidente si está torcido.
Hay que prestar especial atención al aislamiento interior de la cámara ante la luz parásita que puede penetrar por el visor ocular y estropear la toma. Para testear que este aislamiento está en perfecto estado podemos probar a hacer una foto de día, con la cámara encuadrando el suelo y el visor expuesto a plena luz del sol. Una vez revelado podemos comprobar si la foto está bien expuesta o aparece velada. En el segundo caso podemos optar por llevarla al servicio técnico para que cambien la goma negra que rodea el ocular por dentro y lo aísla de la luz o bien hacer una tapa para la parte trasera. El uso de una tapa que cubra el ocular es muy recomendable aunque todo vaya bien, ya que en el momento en que se deteriore el aislamiento podremos seguir haciendo fotos.
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