Técnicas aplicables
Las técnicas que podemos emplear para fotografiar la avifauna en las marismas son dos: el seguimiento y el acecho. La primera, también conocida como rececho, consiste en ir acercándose pausadamente al ave hasta la distancia oportuna para fotografiarla. Es muy difícil obtener buenos resultados por el carácter esquivo de las aves, pero es aconsejable para fotografiar aves en vuelo y bandos.
El acecho no es otra cosa que la instalación de un escondite en un lugar determinado que previamente habremos estudiado. En la marisma lo podemos situar en las pequeñas isletas que normalmente no se cubren de agua y donde con la pleamar entran a descansar las aves. Para esto, como ya he dicho, antes hay que conocer muy bien el terreno y la marea del día para no tener ningún contratiempo.
Otro sitio bueno para instalar el escondite es junto a los muros de contención de las mareas. Hay que montarlo cuando la marea esté baja y esperar a que la marea suba y nos acerque las aves. Para estos casos van muy bien los hides con forma de iglú, por la rapidez con que se montan y desmontan, e incluso funcionan muy bien las redes de camuflaje.
Experiencia personal
La época buena para fotografiar en la Reserva de las Marismas de Santoña está comprendida entre los meses de septiembre a marzo. Normalmente coloco un hide construido con perfiles de los empleados en estanterías y tela de camuflaje. Resulta muy estable pero tiene el inconveniente de ser muy pesado. Una vez montado lo cubro con una red de camuflaje, con lo que consigo pasar más desapercibido. Como lo sitúo en zonas de difícil acceso y donde no entra gente, lo dejo montado toda la temporada, con lo que consigo que las aves se acostumbren bastante a él. Si voy a trabajar en los canales, donde las mareas suben y bajan cada seis horas, elijo el lugar donde voy a situarme y después de montar el equipo, trípode y objetivo, me cubro con una o dos redes de camuflaje.
Utilizo el formato de 35 mm: Como cámara una Nikon F-100 y como objetivo un fusil fotográfico Novoflex 560 mm f/6,8, que da unos resultados muy aceptables, aunque su uso es un poco crítico, sobre todo por lo largo y pesado que es. Últimamente estoy trabajando con el nuevo Sigma 500 mm con lo que he ganado en rapidez -pues puedo usar el autofoco que, además, es excelente- y en luminosidad -con lo que consigo una mayor velocidad de obturación si hace falta-.Todo este material lo monto en un trípode Manfrotto 055 con una rótula Super Ball Head también de Manfrotto. Siempre utilizo película diapositiva, habitualmente Fujichrome Sensia II de 100 ISO -expuesta a su velocidad nominal- con la que obtengo unos resultados muy buenos y esporádicamente Fujichrome Velvia.
Como las Marismas de Santoña son espacio protegido, es necesario una autorización para llevar a cabo cualquier actividad fotográfica. Ésta se puede solicitar en la siguiente dirección:
Reserva Natural de las Marismas de Santoña y Nojac/ Vargas, 53-1º; 39010 Santander; Cantabria; tel.: 942 233 503; fax: 942 239 699.
Puntos importantes para fotografiar aves en marismas costeras
MÁS INFORMACIÓN
- Tener siempre presente el horario y coeficiente de las mareas.
- Si instalamos un escondite, observar varios días el lugar donde lo vayamos a montar, con mareas altas y bajas, para conocer el comportamiento y la querencia que las aves adoptan.
- Si se puede, montarlo unos días antes de entrar en él.
- Llevar exclusivamente el material que vayamos a utilizar. Son muy útiles los chalecos fotográficos, pues hay que tener en cuenta que normalmente no podremos posar nada en el suelo.
- Para andar por la marisma, sobre todo si vamos a estar por el agua y los fangos, utilizar las vadeadoras de los pescadores de río.
- Ser perseverantes en el trabajo. Normalmente a la primera no obtendremos los resultados apetecidos.
- Respetar al máximo el código ético de la Asociación Española de Fotógrafos de Naturaleza. Tener siempre presente el horario y coeficiente de las mareas.
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