Ya está aquí otra vez una nueva edición del evento anual más esperado por muchos de los fotógrafos de naturaleza del mundo, un concurso de ámbito internacional en el que han depositado la esperanza de lograr un público reconocimiento a su trabajo. Imágenes que darán la vuelta al planeta en exposiciones, páginas web y publicaciones de todo tipo. Nombres, de los ganadores en cada categoría, que van a resonar durante todo el año, respaldando su carrera o afición de una forma contundente, inesperada.
El certamen
Wildlife Photographer of the Year está organizado conjuntamente por el
Natural History Museum de Londres, que además brinda una sala de su impresionante edificio para acoger el programa de eventos, y la revista
BBC Wildlife. En este año, adicionalmente, se cuenta como patrocinador a Microsoft, que aporta tecnología digital. La dotación de los premios en metálico es de 16.500 libras esterlinas, repartidas entre las doce categorías del concurso, los tres premios especiales y los dos títulos de Wildlife Photographer of the Year.
La convocatoria del 2005 se ha caracterizado por un ganador latino, el italiano Manuel Presti, con una imagen ganadora de la categoría Comportamiento animal: aves. Un halcón peregrino asediando a una nube de estorninos, que se repliega como una ola, formando un agrupamiento más denso, una pared de plumas frente a la que la rapaz suele desistir. Los estorninos vuelan en todas direcciones para distraer al predador, que se abalanza a una gran velocidad. Manuel dedicaba su tiempo libre a realizar un trabajo de documentación para el que obtuvo varios cientos de imágenes de las bandadas de estorninos en Roma. La imagen no fue tomada en blanco y negro, pese a la evidente ausencia de color, y tal vez ésta sea una de las claves de su elección por el jurado, que cada año se enfrenta a una cantidad de varias decenas de miles de imágenes y tiene que elegir aquellas más llamativas y plásticas.