Fotografiando la naturaleza aprendo a mirarla, observarla, conocerla. Estoy muy enganchado con este “vicio” desde hace bastantes años. Me gusta caminar, perderme por el monte, casi siempre sólo (“trabajo” más tranquilo). Pero si me falta la cámara me siento muy raro. Los cambios cíclicos, pero nunca iguales, que nos ofrece la naturaleza siguen emocionándome. Paisajes y macros, sobre todo de plantas, ocupan la mayor parte de mi fototeca.
Nikon D80, 28-135mm Nikkor, 105mm AF-S VR Micro-Nikkor.
Flash Nikon SB-800, trípode Benro C-169MB, rótula Benro KS-0, lentes de aproximación, anillos, filtros...
El paso a la digital fue, hace unos años, con la Casio Exilim Pro EX-P600, 6Mp, objetivo Canon 4x (33-132mm).
Conservo con cariño la analógica Pentax Program A-1, objetivos Takumar 28-80mm y 70-210mm.
Quince álbumes con fotos reveladas y más o menos ordenados, unas 4000 diapositivas y bastantes Gigas en DVD y en varios discos duros.