Comencé a realizar fotos en blanco y negro a los 14 años, con una vetusta máquina de fuelle (Kodak) regalo de mi tío. La afición continuó, hasta que pasé al mundo mágico de las cámaras réflex, una Pentax K-1000. El estudio de la ciencia Botánica me obligó a introducirme en la macrofotografía, y en aquellos años obtuve más de 3000 diapositivas de la flora ibérica y, en especial, de Murcia. Después adquirí una Pentax Mz-50 y una Nikon D-70 digital con la que fotografío actualmente.
Cámara Nikon D-70 digital y trípode.