• 03-01-2008

    En el reino de la bruma,

    De las nieblas,

    Y las sombras,

    Yergue tortuoso porte,

    Cual fantasma vegetal,

    Aquel que no deja

    Indiferente a ningún mortal

    Dedos de luz penetran

    su obscura cabellera

    vientos sin nombre

    susurran cien mil historias

    callado testigo

    que no cesa

    de dar ejemplo

    de cómo se puede

    sin decir palabra

    ser guardián del tiempo.