Dentro de la Campaña de Conservación de los Aguiluchos que llevamos a cabo en La Serena, además de marcar nidos, informar a agricultores y maquinistas y salvar los pollos que corren más peligro, estamos haciendo un estudio sobre la alimentación del Aguilucho Cenizo, que está basado en el análisis de egagrópilas y restos, y también en la observación directa del aporte de presas al nido. Esto último lo hacemos en un pequeño número de nidos seleccionados al azar y a una considerable distancia, con catalejo. Sin embargo este nido, que está a menos de diez metros de un camino y en zona de ligera pendiente, siendo un candidato ideal (han segado la parcela donde está sin dejar el espacio preceptivo -por no ver las marcas, según dijeron- y le hemos puesto un círculo de paja, y lo vigilamos a diario), no permitía alejarse a los 80-100 metros habituales, así es que coloqué un hide a unos 25 metros y ya de paso me entré con el equipo, con la idea de estar una hora, y si en ese tiempo la hembra no entraba, marcharme de allí. Pues nada, a las cinco y media de esta tarde monté un hide color rastrojo, me entré dentro, y cuando miré por primera vez a través de la ventana (poco más de un minuto después, y por supuesto antes de abrir la mochila para sacar las cosas) veo que la hembra ya está cebando a los pollos con no se que presa, pues no la vi entrar. Asombrado me dedico a mirar sin que ella se inmute, y permanece cebando a los pollos durante 12 minutos que se me hacen interminables y en los que sudo como un condenado por el sofocante calor que hace. ¡Vaya por Dios! pienso. Con todo lo que han comido seguro que no vuelve a traer otra presa en toda la tarde. Pero me equivoqué: media hora más tarde, la segunda presa; esta vez un saltamontes (no se ve bien por la reducción de calidad para subirla), que aunque gordote da para poco y se limita a dejarlo en el nido, permaneciendo sólo unos segundos. De nuevo sigue volviendo cada media hora más o menos y llega a traer un pájaro (creo que un Estornino), un ratón o topillo y un pequeño lagarto (feliz variedad). La verdad es que ha sido una tarde muy buena. Qué ganas tenía. Y la hembra se ha portado magníficamente. Como sospechaba, el hecho de tener el nido tan cerca del camino, con coche y paseantes por ahí, la ha hecho más sociable de lo normal. Espero que os guste. Saludos.
Equipo
D2x. 500 + 1.4 Hide. Trípode y mucho calor.
belo momento,parabens !!!!!
Buena toma y sobre todo buen trabajo el que estais haciendo con esta especie tan sufrida , ánimo.
Saludos desde moncayo.
Hola Manuel. Una linda imágen aterrizando con un colorido tan parejo y tenue que dan gusto. Un saludo desde Bariloche.
hermosa captura, saludos
Manuel, extraordinario trabajo el que realizais y fantastico documento. Mis más sincera enhorabuena.
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